¿Qué es la disfunción eréctil?
Se habla de disfunción eréctil cuando existe una dificultad persistente o repetida para conseguir o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Un fallo aislado, por cansancio, nervios o alcohol, no es disfunción eréctil: lo que la define es que el problema se mantiene en el tiempo.
Es más frecuente a partir de los 40 años y aumenta con la edad, pero puede aparecer en cualquier momento de la vida. Afecta al bienestar masculino y a la pareja, y a menudo se acompaña de ansiedad o baja autoestima.
Si has cumplido los 50, en la guía sobre la disfunción eréctil después de los 50 explicamos qué causas pesan más a esa edad y cuándo conviene consultar.
Cómo se produce la erección
La erección es un proceso en el que intervienen el cerebro, los nervios, las hormonas y los vasos sanguíneos. Ante un estímulo sexual, los nervios liberan sustancias que relajan las arterias del pene; la sangre llena los cuerpos cavernosos y queda retenida, lo que da firmeza al pene. Cuando cualquiera de estos elementos falla, la erección puede verse afectada.
Causas de la disfunción eréctil
En la mayoría de los casos hay más de una causa. Las más habituales son:
- Vasculares: problemas en las arterias que reducen el flujo de sangre, como la arteriosclerosis. Son la causa más frecuente a partir de cierta edad.
- Metabólicas y hormonales: diabetes, niveles bajos de testosterona o alteraciones del tiroides.
- Neurológicas: lesiones medulares, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson o cirugías de la pelvis o la próstata.
- Psicológicas: estrés, ansiedad, depresión, miedo al fracaso o problemas de pareja.
- Medicamentos: algunos antihipertensivos, antidepresivos o tratamientos hormonales.
- Hábitos: tabaco, consumo excesivo de alcohol, drogas y sedentarismo.
Cuando el problema aparece de forma ocasional y en situaciones concretas, suele tener un componente emocional; lo explicamos con más detalle en nuestra guía no logro mantener una erección.
Factores de riesgo
- Edad.
- Diabetes.
- Hipertensión arterial.
- Colesterol elevado.
- Tabaquismo.
- Sobrepeso y obesidad.
- Sedentarismo.
- Consumo excesivo de alcohol.
Muchos de estos factores de riesgo se pueden modificar. Por eso los cambios en el estilo de vida forman parte del tratamiento: en la guía sobre hábitos para mejorar la erección explicamos cuáles tienen más impacto.
La disfunción eréctil como señal de salud cardiovascular
Las arterias del pene son de pequeño calibre, por lo que pueden verse afectadas antes que las del corazón. En algunos hombres, la disfunción eréctil aparece años antes que otros síntomas cardiovasculares. Por eso es importante no limitarse a tratar el síntoma y revisar también la tensión arterial, la glucosa y el colesterol.
MedlinePlus, el servicio de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., también presenta la disfunción eréctil como una posible señal de vasos sanguíneos obstruidos o de lesiones nerviosas por diabetes; puedes leerlo en su información sobre la disfunción eréctil.
El impacto emocional de la disfunción eréctil
Más allá del síntoma físico, la disfunción eréctil puede afectar a la autoestima, generar ansiedad ante las relaciones y provocar tensiones en la pareja. A menudo se crea un círculo en el que la preocupación empeora el problema. Reconocerlo y hablar de ello —con la pareja y con un profesional— es parte del tratamiento, tanto como las medidas médicas.
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un médico a partir de una entrevista sobre los síntomas, la salud general, los medicamentos y los hábitos, junto con una exploración física. Con frecuencia se piden análisis de sangre para valorar la glucosa, el colesterol y, en algunos casos, la testosterona. Hablar con claridad del problema es el primer paso para encontrar la causa.
Tratamiento de la disfunción eréctil
El tratamiento depende de la causa y de las preferencias de cada persona. Suele combinar varias medidas:
- Cambios en el estilo de vida: ejercicio, alimentación, dejar el tabaco y moderar el alcohol.
- Tratamiento de las enfermedades de base, como la diabetes o la hipertensión, y revisión de los medicamentos que puedan influir.
- Medicamentos orales inhibidores de la PDE5, como el sildenafil o el tadalafil.
- Terapia psicológica o sexual cuando hay un componente emocional o de pareja.
- Otras opciones médicas, como dispositivos de vacío, inyecciones o, en casos concretos, cirugía.
Los inhibidores de la PDE5 son el tratamiento oral más utilizado. Si quieres conocer las opciones con Sildenafil o las opciones con Tadalafil, o entender en qué se diferencian, consulta nuestra comparativa Sildenafil y Tadalafil. En cualquier caso, la elección debe hacerse con un profesional sanitario.
Si quieres una visión general de los tipos que existen y en qué se diferencian, consulta la guía sobre pastillas para la erección. Y si ya sabes qué principio activo te interesa, las páginas de Viagra genérico y Cialis genérico reúnen sus presentaciones.
En el catálogo, Cenforce 100 mg y Kamagra Oral Jelly 100 mg —en gel oral— contienen sildenafil, y Vidalista 20 mg, tadalafil. Cuando además hay eyaculación precoz, existe la combinación de sildenafil con dapoxetina, como Super Kamagra. En todos los casos, la elección corresponde a un profesional sanitario.
Cuándo consultar
Conviene consultar con un médico si las dificultades se repiten durante varias semanas, si aparecen de forma brusca, si se acompañan de otros síntomas —dolor en el pecho, dolor en la zona genital, disminución del deseo— o si tienes factores de riesgo como diabetes o hipertensión. Pedir ayuda es sencillo y, en la mayoría de los casos, la disfunción eréctil tiene tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener un fallo de erección ocasional?
Sí. El cansancio, el estrés, los nervios o el alcohol pueden provocar un fallo puntual. Solo se habla de disfunción eréctil cuando el problema es persistente o se repite con frecuencia.
¿La disfunción eréctil tiene cura?
Depende de la causa. Muchos casos mejoran al cambiar hábitos o tratar la enfermedad de base, y cuando no es así existen tratamientos eficaces para controlar el problema.
¿A partir de qué edad aparece la disfunción eréctil?
Es más frecuente a partir de los 40 años y aumenta con la edad, pero puede darse en hombres jóvenes, a menudo por causas psicológicas o por hábitos como el tabaco o el alcohol.




